¿Has oído hablar del día de los solteros? No es exactamente una reivindicación hater de algunos resentidos con San Valentín. Singles Day, Black Friday… Llega una nueva generación de fiestas para el consumo, son las campañas globales de ventas, íntimamente ligadas al comercio electrónico, pero con otra pata fundamental que las sustenta, el transporte y la logística
¿Has regalado alguna vez algo por San Valentín? Si tu excusa es que no tienes pareja, ahora ya no tienes excusa. Ha nacido Singles Day y, gracias a la potencia que es China en lo que se proponga, aspira a convertirse en el mayor fenómeno global de comercio electrónico. Acontecimientos como este, íntimamente ligados con el comercio electrónico, dejan en pañales en cuanto a ventas a celebraciones más tradicionales como el Día de los enamorados.
Éste es el origen: allá por los años noventa del siglo pasado, estudiantes de una universidad china decidieron celebrar una fiesta que fuera un revulsivo a San Valentín. Esto se explica por la enorme presión a que los solteros se ven abocados en el imperio del sol naciente. Decir fiesta estudiantil en una universidad china es como decir veinte veces botellón estudiantil en una ciudad europea. La cosa fue creciendo progresivamente hasta que en 2009 la plataforma de comercio on-line Alibaba eligió ese día, once del once, para convertirlo en oportunidad de negocio y hacer una promoción de ventas con descuentos. Entonces, la cosa ya no hizo sino crecer exponencialmente.
A partir de ahora, la empresa gigante china ha decidido globalizarse y globalizar también esta celebración. Los expertos prevén unas ventas previstas de 80.000 millones de yuanes, 10.000 millones de dólares, 11.428 millones de euros. Pello Zúñiga es el responsable de Aliexpress (una de las plataformas de Alibaba) para España y el encargado mundial de esta campaña en redes sociales. Zúñiga explica, en declaraciones a El País que cuentan con unos diez millones de seguidores en Facebook y ocho millones de ellos están en Latinoamérica (sobre todo en Brasil) y en España.
Pero no todo es tecnología y comercio. Con estas cifras que marean, es difícil imaginarse cómo se organizan todos esos envíos. Al pensar en el recorrido de millones de paquetes en una jornada, caos es la palabra que surge en la mente de todos. De todos menos de los técnicos en Transporte y Logística.
