Contra el fin del mundo

Cada vez que cae en mis manos un periódico o tal vez conecto a un informativo en televisión, me dan ganas de saltar de este planeta, pensando que va a explotar de un momento a otro. Las catástrofes naturales cada vez son más frecuentes y cuando no es la naturaleza, es el ser humano el que se encarga de producir los desastres.

Incendios quemando todo a su paso, inundaciones arrastrando en su camino todo lo que encuentran y los hombres no quitaron de en medio o desplazamientos de terreno enterrando viviendas y destruyendo lo que encuentran.

No obstante, el mismo ser humano pone medios, fuerza y conocimientos para evitar en lo posible multitud de daños, daños ocasionados por estas catástrofes y evitar que se transformen en pérdidas de vidas y pérdidas económicas, suponiendo para miles de familias sus viviendas y los ahorros de toda su vida.

Cuando todo parecía perdido

Existen varios cuerpos especializados desde estamentos civiles a militares, Protección Civil, Bomberos, Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), UME (Unidad militar de Emergencias) y aun así todos los esfuerzos son pocos cuando se lucha contra la fuerza de la naturaleza.

Todos estos cuerpos están unificados en un teléfono de emergencias 112, único para todos los países de la Unión Europea. 

La Guardia Civil y su departamento especializado SEPRONA son los que luchan en primer plano con los incendios. Su misión es velar por el cumplimiento de las disposiciones que tiendan a la conservación de la naturaleza y al medio ambiente, de los recursos hidráulicos, así como de la riqueza cinegética, piscícola, forestal y cualquier otra relacionada con la naturaleza. El SEPRONA con estas acciones lo que consigue es que las condiciones de originarse y propagarse de un incendio sean mucho menores que si no se cuidase el entorno.

El único cuerpo de voluntariado en España se bautizó como Protección Civil y no se quedan de brazos cruzados cuando se les necesita. Protección Civil cuenta con el PLEGEM (Plan Estatal General de Emergencias de Protección Civil) que es el máximo instrumento de planificación de las emergencias de Protección Civil. Su ámbito es todo el territorio nacional y su papel en situaciones de crisis corresponde a limitar los posibles efectos en la situación creada y aplicar adecuadas medidas de socorro. Reparar los daños y restablecer la normalidad social.

Para unir esfuerzos en estas situaciones difíciles, junto con las fuerzas civiles se unen las Fuerzas Armadas Españolas creando la UME. La UME (Unidad Militar de Emergencias) es una unidad de especialistas que desde una preparación específica en formación sanitaria de emergencia, son instruidos para desarrollar planes de ayuda para la población durante incendios forestales, nevadas, inundaciones, etc… Los trabajos de la UME han sido reconocidos por sus logros y desempeño de tareas en situaciones graves de crisis, tanto así que su imagen es ampliamente reconocida dentro y fuera de nuestras fronteras e incluso se ha propuesto y asesorado a otros países en el diseño de unidades militares similares. 

La comunicación, unión y acción entre territorios es fundamental para combatir estas situaciones. Ya hay varios tratados entre países vecinos como por ejemplo el proyecto CILIFO (Centro Ibérico para la Investigación y Lucha contra Incendios Forestales). A través de un Programa de Cooperación Transfronteriza entre España y Portugal (POCTEP) pretende convertirse en centro de referencia europea frente a extinción de incendios. La principal clave del proyecto CILIFO, al que se han sumado ya más de 70 iniciativas, es fomentar la innovación y las nuevas tecnologías para enfrentarse a los incendios. Drones, cámaras térmicas y las últimas tecnologías, ayudaran a poder llegar allí donde al ser humano le resulta imposible para luchar contra el fuego. 

Esperemos que la unión entre países siga sirviendo para la lucha conjunta contra los desajustes de la naturaleza y no para luchar entre ellos.

5 septiembre 2023 - CampusFP