Lucía Peñasco: «La Formación Profesional fue mi salvavidas»

Lucía Peñasco

Cuando Lucía Peñasco dejó el bachillerato por motivos personales, no imaginaba que ese parón forzoso en su trayectoria educativa le abriría la puerta a un camino que verdaderamente le apasiona. Hoy, con una carrera universitaria en marcha y un horizonte claro como terapeuta ocupacional, recuerda su paso por la FP como una etapa decisiva que transformó su manera de entender el aprendizaje y el futuro laboral.

Un punto de inflexión

“Estuve un año sin estudiar nada. Empecé primero de bachillerato, pero lo tuve que dejar. No sabía exactamente qué quería hacer, y entonces decidí empezar un grado medio”, explica Lucía con sinceridad. A partir de ese momento, su recorrido formativo tomó un nuevo rumbo. Comenzó un ciclo de grado medio de Técnico en Emergencias Sanitarias y más tarde cursó el grado superior de Anatomía Patológica, lo que le permitió acceder a la universidad.

La FP no fue para ella un plan B, sino el comienzo de un plan A realista y con propósito. “Para mí fue un salvavidas porque me ayudó a enfocarme y a saber lo que quería un poco en la vida.”

Entre teoría y práctica: una diferencia clave

A diferencia del bachillerato, Lucía encontró en la FP un aprendizaje más conectado con el mundo real: “No quería seguir estudiando solo teoría. En bachiller hay mucha presión con aprender de todo, pero luego muchos de esos conocimientos no te sirven tanto como lo que aprendes en una FP.”

El enfoque práctico fue determinante. Las clases se complementaban con ejemplos reales y las prácticas en empresa no solo eran una oportunidad para aplicar lo aprendido, sino también para ganar confianza y visualizarse en un entorno profesional.

lucia penasco fp salvavidasEl TCG: pasión, esfuerzo y vocación

Uno de los momentos más intensos de su formación fue la realización del Trabajo de Ciclo de Grado (TCG), que desarrolló junto a una compañera. La idea nació de sus intereses personales: el maquillaje, el cuidado de la piel y la psicología. Guiadas por Mercedes, la docente tutora del grado, crearon un proyecto centrado en cómo el estado psicológico de una persona puede afectar a su piel, con referencias al skin care, los factores ambientales y los tratamientos dermatológicos disponibles.

“Había mucha información, pero también mucha investigación por hacer. Y el tiempo era limitado porque estábamos compaginándolo con las prácticas. Fueron muchas noches sin dormir”, recuerda Lucía. A pesar de la presión, el resultado fue un trabajo del que se siente “bastante contenta y orgullosa”.

De la FP a la universidad

Hoy Lucía estudia Terapia Ocupacional. Aunque en un primer momento pensó en Enfermería, finalmente encontró su lugar en una carrera que define como vocacional: “Estoy muy enamorada de ella”. Tiene claro que quiere seguir formándose, hacer un máster y dedicarse al cien por cien a esta disciplina.

Su historia desmonta prejuicios sobre la FP como camino limitado. Al contrario, demuestra que puede ser un puente firme hacia estudios universitarios, especialmente para quienes necesitan un entorno más práctico y progresivo para reconectar con sus metas.

Una mirada al futuro (con los pies en la tierra)

Cuando se le pregunta dónde se ve en unos años, Lucía responde sin dudar: “En mi clínica, con mis pacientes, como terapeuta ocupacional.” Tiene claro que su propósito es ayudar a las personas y que el recorrido que ha elegido le está permitiendo lograrlo paso a paso.

Consejos para quienes empiezan

A los nuevos estudiantes que se matriculan en los ciclos sanitarios de FP, Lucía les lanza un mensaje claro: “Que no tengan miedo. Si realmente les gusta y tienen vocación por el mundo de la sanidad, que adelante.”

21 julio 2025 - CampusFP