“Venía del bachillerato, quería estudiar Medicina, pero por motivos personales busqué otra oportunidad… y encontré una excelente.”
Daniel Perona tenía claro su objetivo: entrar en Medicina. Pero el camino no fue directo. Tras terminar el bachillerato de ciencias, por temas personales, no pudo acceder a la carrera. Entonces apareció la Formación Profesional como un puente inesperado… y acertado.
Del bachillerato a la FP: el cambio que marcó la diferencia
Daniel venía de un entorno académico muy centrado en la teoría, donde todo pasaba “sobre el papel”. Sin embargo, al empezar su ciclo superior sanitario en CampusFP, lo primero que notó fue el giro radical hacia la práctica: “Todo lo que dabas en teoría después se trasladaba a la práctica. Aprendes a tener más maña, más capacidad de análisis”.
Un proyecto final con impacto
Su TFG en Anatomía no fue sencillo: diseñó un estudio sobre el uso de la PrEP (profilaxis preexposición) y su posible relación con el aumento de enfermedades de transmisión sexual. Titulado “Profilaxis preexposición, un arma de doble filo”, el trabajo exigió encuestas, entrevistas, análisis estadístico… y muchas horas de dedicación.
“Sacrifiqué muchas tardes, noches, fines de semana. Después de las prácticas me ponía a trabajar hasta la hora de cenar y más allá”, cuenta. Todo ese esfuerzo no fue en vano: el proyecto no solo obtuvo una gran valoración, sino que lo preparó para lo que vendría después.
De vuelta al sueño: ¡Medicina!
Daniel terminó el Grado Superior en Anatomía y este año va a comenzar 2º de Medicina.
“Todo ha sido gracias a este ciclo superior. Entré en la carrera con muchísimos conocimientos y un repertorio de ideas muy amplio.”

Consejo a quienes dudan entre FP o universidad
A quienes quieren ejercer directamente, Daniel lo tiene claro: “Siempre van a hacer falta profesionales sanitarios. Es un campo muy necesario, pero también muy desconocido. La gente se hace una biopsia y no sabe ni qué pasa con ella ni quién está detrás”.
Y a quienes, como él, usan la FP como trampolín hacia la universidad: “Es una decisión excelente. A mí me ha servido muchísimo para afrontar la carrera con más preparación y confianza”.
Una segunda oportunidad. Una elección valiente. Un futuro prometedor


