Ya sea de cara al estudio y al aprendizaje, o para nuestra vida diaria, llevar un modo de vida con hábitos saludables es vital para nuestra calidad de vida, pero ¿Qué es un estilo de vida saludable? La OMS lo define como el conjunto de patrones de conducta o hábitos que guardan una estrecha relación con la salud de las personas.
En lo que al rendimiento académico se refiere está demostrado que los hábitos de vida saludable influyen positivamente en el rendimiento académico. En este artículo os presentamos una serie de hábitos a los que conviene prestar atención para que nos ayuden en nuestro aprendizaje.
Cuida la nutrición y alimentación
Una alimentación variada y equilibrada es esencial para que nuestro organismo y nuestro cerebro funcione de forma óptima, si queremos que la alimentación nos ayude a la hora de formarnos necesitamos:
- Hacer las tres comidas diarias en un horario establecido y tomándonos el tiempo suficiente para saborear las comidas, nada de comerse un bocadillo encima del escritorio entre los apuntes y la pantalla del ordenador.
- Beber suficiente agua evitando refrescos carbonatados y azucarados.
- Comer la fruta recomendada diariamente.
- Intentar evitar grasas.
- Reducir el consumo de sal.
Realiza Actividad física
Es esencial para mantener y mejorar nuestro sistema cardiovascular y mejorar nuestras capacidades físicas. Además en periodos de estudio nos sirve para darle a nuestra mente una “distracción”, en cierto modo, durante el ejercicio nuestra mente se libera de las presiones del día a día, por lo que volvemos a nuestra actividad habitual con una especie de “reseteo” mental.
En este sentido lo recomendable es hacer un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada; o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa en sesiones de al menos 10 minutos diarios. Evidentemente aumentar estas cifras va a suponer aumentar los beneficios sobre la salud y sobre nuestro rendimiento.
Evita el consumo de sustancias nocivas
El tabaco y el alcohol son sustancias perjudiciales para nuestra salud, por lo que inevitablemente va a afectar a nuestro rendimiento académico. Es recomendable evitarlas siempre, pero especialmente si estamos en edad escolar o en periodos de estudio en los que necesitemos tener nuestras capacidades de aprendizaje y concentración en estado óptimo. En este sentido también es recomendable no abusar de sustancias como la teína o la cafeína ya que su uso excesivo (más de 500 mg diarios) puede provocar estados de inquietud, insomnio y en casos extremos exacerbación de estados de ansiedad o angustia preexistentes.
Cuida tu sueño y descansa correctamente
Durante las jornadas de estudio es conveniente descansar periódicamente, no sirve de nada las jornadas maratonianas de estudio sin levantar la vista del ordenador o del escritorio. Levantarnos de la mesa y llevar a cabo periodos de descanso, de al menos 5 minutos, van a ayudar a relajar nuestros músculos, nuestra vista y nuestra mente lo que va a favorecer nuestra concentración.
Dormir bien durante la noche nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo, mejorar la memoria y la concentración, y disminuye los riesgos de padecer cardiopatías, diabetes, depresión e incluso obesidad.
Estudia en un espacio adecuado
Es importante tener un lugar específico para estudiar que tenga el mobiliario adecuado para poder hacerlo cómodamente, que cuente con la temperatura y ventilación óptimas y una iluminación adecuada, si es posible, que cuente con luz natural y por último que sea un lugar apartado de distracciones y ruidos que puedan romper nuestra concentración.
Estos son algunos consejos que nos pueden ayudar a mejorar nuestro rendimiento académico además de contribuir a mantener nuestra salud evitando que el estudio se convierta en un motivo de desgaste físico y emocional.


