Silvia Parcet: aprender haciendo, vivir creando

Silvia Parcet aprender haciendo vivir creando

Silvia Parcet nos demuestra que cuando una puerta se cierra, otra se abre. Cuando el destino le dió un giro encontró la oportunidad para desarrollar su pasión.

El mundo de Silvia giraba en torno a una raqueta. Estudió cuarto de la ESO y comenzó el bachillerato en el CAR de Madrid, el prestigioso Centro de Alto Rendimiento donde entrenan los y las deportistas de élite. Allí compaginaba clases y entrenamientos de tenis a un ritmo frenético: clases por la mañana, entrenamientos, comidas, más clases y luego físico por la tarde. Toda su vida giraba en torno a un objetivo: competir al máximo nivel.

Pero un accidente de moto cambió su destino. La lesión en la muñeca le impidió seguir compitiendo. Y sin el tenis, continuar con el bachillerato –una formación que ya sentía lejana, demasiado general y desconectada de sus intereses– dejó de tener sentido. Lo dejó en el tercer trimestre del primer curso, con la decisión ya tomada de comenzar a explorar otro camino.

Ese camino fue el sonido. Siempre le había llamado la atención la música electrónica, especialmente desde que empezó a ver  cabinas de DJs en clubs. Aquella experiencia despertó algo que aún no tenía nombre, pero sí una dirección: hacer bailar a la gente. Quería pinchar. Quería ser DJ.

Silvia Parcet aprender haciendo vivir creando

Así comenzó en CampusFP el Grado Medio de Imagen y Sonido (conocido como VideoDJ), una formación mucho más práctica, concreta y conectada con lo que le apasiona. Silvia es clara: «Yo soy de práctico. Yo aprendo haciendo las cosas.» Y en ese entorno encontró su sitio. En CampusFP, lo que antes eran exámenes abstractos pasaron a ser tareas reales: montar un sistema de sonido, conectar, probar. Y sí, había exámenes, pero solo uno por trimestre, y siempre sobre cosas ya vistas en clase de forma práctica.

Ha hecho prácticas en dos entornos muy distintos: por un lado, en una imprenta donde trabajó como diseñadora con Photoshop; por otro, en el propio club Fabrik, donde pudo ver en directo cómo funciona una discoteca desde dentro. Le dejaron incluso pinchar. «Cada vez que voy a una fiesta ahora me fijo en todo… por dónde entran los DJs, cómo suben los faders…»

Tras acabar el grado medio, Silvia comenzará el Grado Superior de Sonido, mucho más específico, técnico y centrado en lo que realmente le gusta.

Su historia es también la de alguien que, a pesar de un giro inesperado, no se detuvo. Cambió de rumbo, pero sin abandonar su pasión por destacar, por vivir al máximo, por expresarse..

«En Navidad no quisimos salir, subimos a una casa, trajeron una mesa… y estuve pinchando para mis amigos. Fue súper divertido. Esto es lo mío.»

La vida da muchas vueltas. Pero como Silvia, puedes aprender a bailar con ellas.

24 julio 2025 - CampusFP