
Cuando por fin conectó con algo que realmente le interesaba, todo cambió: estudiar dejó de ser una obligación para convertirse en una motivación.
Laura siempre quiso ser enfermera. Era buena estudiante en el cole, pero al llegar a la ESO, todo cambió. La falta de motivación y un sistema que no conectaba con sus intereses le hizo abandonar en cuarto. “No tenía ganas de estudiar porque no aprendía nada nuevo. Me lo memorizaba y lo soltaba en el examen.
Decidió entonces trabajar unos meses como monitora infantil, mientras buscaba otra forma de reconectar con lo que le gustaba. Y la encontró. Sin haber finalizado la ESO, se preparó y aprobó las pruebas de acceso a los ciclos de grado medio de FP.
De todas las familias formativas que existen, eligió el ciclo que está más relacionado con el mundo sanitario y así entró en el grado de Técnico en Emergencias Sanitarias. Fue entonces cuando todo volvió a tener sentido: “Me di cuenta de que sí me gusta estudiar. Cuando te enseñan algo que te apasiona, lo retienes sin esfuerzo. Presto atención en clase, estudio en casa y los conceptos se me quedan. En la ESO estaba suspendiendo 4 o 5 asignaturas. Este año, no he bajado del 7”.
Pero lo mejor estaba por llegar. En la FP estudias mano a mano con profesionales de tu ámbito. En las prácticas entró en contacto real con su futura profesión. La ambulancia, los protocolos, los avisos reales. “Quería ser enfermera, pero me daba miedo la sangre. Al verme en la situación real, y que tenía la formación necesaria para hacer frente con seguridad a una situación de emergencia vi que reaccioné muy bien. Me subía la adrenalina. Verlo en directo, participar… me motivaba muchísimo”.
En una ocasión, un traslado secundario se convirtió en una experiencia inolvidable: un paciente en crisis y pérdida de consciencia acabó siendo trasladado en helicóptero. “Los médicos y enfermeros nos involucraban, te explicaban cada paso, te dejaban ayudar… Eso me reafirmó. Esto es lo mío”.
Ahora Laura va a dar el siguiente paso: ha decidido seguir formándose y matricularse en un Grado Superior en Anatomía Patológica. ¿El objetivo? Seguir los pasos para acceder a la carrera de Enfermería y dedicarse plenamente a lo que siempre ha querido. Y lo hará con una base que no todo el mundo tiene: experiencia práctica y motivación real.
“He encontrado mi sitio. Me he esforzado, me he formado y he conseguido algo aún más importante que las notas: satisfacción personal”.
Su historia no solo inspira, también desmonta mitos. No necesitas una nota brillante en la ESO ni seguir el camino tradicional para llegar lejos. Lo que necesitas es encontrar lo que te apasiona, formarte bien, y dejarte guiar por las ganas de aprender.
“Cuando en la ambulancia está el uniforme de CampusFP… se nota”, le dicen con frecuencia en las empresas de prácticas. Y se nota que Laura está lista para lo que viene.

