¿Cómo se pone precio a una prenda de moda?

Un jersey no empieza en una tienda, empieza mucho antes: en un rollo de tejido, en una mesa de corte, en una serie de decisiones que van sumando tiempo, dificultad y coste.

Cuando finalmente llega a una percha, su precio ya está determinado por todo lo que ha ocurrido antes. Cuando la creatividad se encuentra con la técnica.

Para fabricar un jersey no basta con coser. Hay una secuencia clara:

  • preparar el tejido 
  • extenderlo y marcar los patrones 
  • cortar cada pieza 
  • ensamblar las partes 
  • añadir etiquetas 
  • revisar y planchar 

Cada paso tiene su lógica y su tiempo y cada uno suma en el coste final. Detrás de cada decisión técnica hay algo más: la intención de convertir una idea en algo real.

Especialización en tejido de punto

En el caso del jersey, el material lo cambia todo.

El tejido de punto no se comporta como un tejido plano, es flexible, se deforma con facilidad, exige mayor control al coser. Esto obliga a trabajar con más precisión y, en muchos casos, más despacio.

El resultado es una prenda que requiere mayor especialización técnica, un tipo de material que no se trabaja habitualmente en otros centros de formación.

Calcular el escandallo: dar valor a lo que se crea

En la industria textil, el tiempo es un factor clave a calcular. Registrar la duración de cada parte del proceso permite entender cuánto cuesta realmente hacer una prenda

Detrás del precio de un jersey hay una suma de factores:

  • el coste del tejido y los materiales 
  • las horas de trabajo necesarias 
  • el uso de maquinaria 
  • los recursos que hacen posible la producción 

A partir de ahí, se construye el coste base.

Después llegarán otros elementos —transporte, comercialización, margen—, pero el núcleo del precio ya está definido. Es lo que en la industria se conoce como escandallo, es decir, la estimación detallada de todos los costes de producción. Saber calcularlo es una de las habilidades más demandadas en empresas textiles.

Porque poner precio a una prenda es, en el fondo, reconocer todo lo que ha hecho falta para crearla.

Una industria donde la mano sigue siendo clave

Aunque existen avances tecnológicos, la confección sigue dependiendo en gran medida del trabajo humano porque hay decisiones que no se pueden automatizar del todo:

  • cómo manejar un tejido 
  • cómo ajustar una costura 
  • cómo resolver un problema en producción 

Por eso, el conocimiento técnico y la experiencia siguen siendo esenciales. 

Del aula a la realidad

Entender todo esto no es solo una cuestión teórica.

En el ciclo de Patronaje y Moda, el alumnado reproduce este proceso completo en el aula. A lo largo del curso, y especialmente en su proyecto final, trabajan sobre una prenda real: un jersey confeccionado íntegramente por ellos.

Durante este proceso:

  • siguen todas las fases de producción 
  • trabajan con tejido de punto, con mayor exigencia técnica 
  • registran tiempos de cada tarea 
  • y calculan el coste real de fabricación 

Es una forma de aprender que conecta directamente con la lógica de la industria: comprender no solo cómo se hace una prenda, sino qué implica producirla.

La próxima vez que veas un jersey, quizá la pregunta no sea si te gusta o no. Sino: ¿qué ha tenido que pasar para que esta prenda llegue hasta aquí… y cueste lo que cuesta?

CampusFP: entender la moda desde dentro

En CampusFP, la formación en moda se plantea desde esta perspectiva: unir el diseño con los procesos, la creatividad con la técnica y la idea con su producción real.

Porque entender cómo se construye el precio de una prenda es, en el fondo, entender cómo funciona la industria.

Y es ahí donde la moda deja de ser algo que se consume… para convertirse en algo que se entiende.

30 abril 2026 - marketing marketing