Un grupo de estudiantes del ciclo de Emergencias Sanitarias de CampusFP ha participado recientemente en unas jornadas especializadas en Mojácar, centradas en la intervención ante incidentes nucleares, radiológicos, biológicos y químicos (NRBQ). Una experiencia formativa intensiva que combina teoría y práctica, y que aporta a los alumnos una especialización diferencial en su futuro profesional.
Durante cuatro días, los estudiantes se han sumergido en un entorno de aprendizaje realista en el que han podido adquirir conocimientos clave para enfrentarse a situaciones complejas y poco habituales en el ámbito de las emergencias.
Aprender a actuar cuando cada segundo cuenta
Las jornadas han abordado la intervención en escenarios de alto riesgo donde la prioridad no es solo atender a las víctimas, sino también garantizar la seguridad del propio profesional sanitario.
Los alumnos han trabajado sobre casos reales como accidentes con camiones que transportan sustancias peligrosas, situaciones de riesgo biológico como la pandemia de COVID-19 o incluso incidentes químicos y nucleares. A través de estas situaciones, han aprendido a identificar riesgos, interpretar señales como los códigos de transporte de mercancías peligrosas y aplicar protocolos específicos de actuación.
Uno de los aspectos clave de la formación ha sido la importancia de la autoprotección. Antes de intervenir, es fundamental analizar el entorno, identificar el tipo de incidente y utilizar correctamente los equipos de protección individual (EPI). Como se ha insistido durante las jornadas, una actuación sin el conocimiento adecuado puede agravar la situación inicial.
Formación práctica: del aula al terreno
Más allá de las sesiones teóricas, los estudiantes han participado en talleres prácticos donde han podido aplicar lo aprendido en un entorno controlado. Entre las actividades realizadas destacan:
- Colocación y retirada segura de equipos de protección individual
- Procedimientos de descontaminación de víctimas e intervinientes
- Técnicas de observación a distancia para identificar riesgos antes de intervenir
Estas dinámicas han permitido a los alumnos enfrentarse a situaciones simuladas que replican la realidad operativa de los servicios de emergencia. La experiencia ha sido especialmente valorada por los estudiantes, que destacan el carácter práctico de la formación como uno de sus principales puntos fuertes.
Una especialización que marca la diferencia
La formación en incidentes NRBQ no está generalizada entre todos los profesionales del sector, lo que convierte este tipo de experiencias en un valor añadido clave para la empleabilidad.
Los alumnos han obtenido, además, una certificación oficial expedida por la Universidad de Granada, que acredita su participación en estas jornadas y que puede ser relevante en futuros procesos selectivos.
En un entorno profesional cada vez más exigente, contar con este tipo de competencias no solo permite diferenciarse, sino también estar mejor preparado para intervenir de forma segura y eficaz en situaciones críticas.
Compromiso con una formación conectada con la realidad
La participación en estas jornadas forma parte del compromiso de CampusFP por ofrecer una formación práctica, actualizada y alineada con las necesidades reales del sector.
A través de iniciativas como esta, el centro busca que sus alumnos no solo adquieran conocimientos teóricos, sino que desarrollen habilidades y competencias que les permitan afrontar con garantías los retos de su futura profesión.
Porque en el ámbito de las emergencias, la preparación no es solo una ventaja: es una responsabilidad.

