Reducir el desempleo juvenil pasa por mejorar la Formación Profesional

El desempleo juvenil es un serio problema en nuestro país. La tasa de paro entre los 15 y 24 años en España es del 37,7%, y la pandemia ha contribuido a empeorar esta situación que arrastramos desde hace mucho tiempo.

Aparte de las altas cifras de desempleo en cuanto no son tampoco buenas las relativas al empleo, éste es muy precario (según el Consejo de la Juventud de España el salario medio de un joven de hasta 34 años era de unos 970 euros netos mensuales en 2020, los empleos son temporales y a tiempo parcial).

Por todo ello es el momento de renovar el sistema educativo actual y utilizar los fondos europeos de recuperación para implementar medidas que corrijan esta situación urgentemente de manera que la formación de los jóvenes se adecúe a la demanda de mano de obra de las empresas.

Nos encontramos en un momento de máxima actividad en el Ministerio de Educación y Formación Profesional para impulsar los compromisos adquiridos por el Departamento y por el Gobierno en materia de Formación Profesional. Pilar Alegría, Ministra de Educación y Formación Profesional

Entre otras medidas destaca la necesidad de mejorar la Formación Profesional como ya se ha hecho en muchos países europeos como Dinamarca, Alemania, Suiza… en concreto, cuando se habla de cómo debe ser una FP de éxito, se pone como ejemplo Alemania donde llevan años desarrollando una Formación Profesional Dual de calidad. Pero también países como Singapur o China dan actualmente una gran importancia a la Formación Profesional.

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Una Formación Profesional para trabajar mientras se aprende

Con la nueva ley de FP España apuesta por una la formación dual. Habrá una FP Dual general, con prácticas en las empresas de entre el 25% y el 35% del total de la formación, sin carácter laboral. Y otra FP Dual avanzada, con entre un 35% y un 50% de la formación en la empresa, con contrato laboral.

Ha de haber un diálogo social que tiene como objetivo el crecimiento de la productividad y la reducción del desempleo entre las políticas públicas, los centros de formación públicos y privados y las empresas. Estas últimas tendrán un papel determinante en la preparación de los jóvenes facilitando las prácticas.
Con una formación de calidad en formación profesional es de esperar que el alumnado tenga más oportunidades y habrá más empresas dispuestas a invertir en ellos y ellas. Un volumen alto de fuerza laboral cualificada, joven y técnicamente bien equipado será un agente impulsor de nuestra economía ya que actualmente hay empresas que no encuentran personal que se ajuste a sus necesidades y a los actuales avances tecnológicos. La dificultad no es tanto para encontrar mano de obra si no empleados y empleadas cualificados.

Una Formación Profesional adecuada proporciona habilidades vocacionales, da a todos la oportunidad de superar el abandono escolar, desarrolla el potencial, facilita el paso de la formación al mundo laboral y, finalmente, contribuye al crecimiento económico del país.

El acceso a la formación profesional, aparte de facilitar el desarrollo de habilidades y competencias, da la oportunidad de seguir en el aprendizaje permanente, empoderando así a los jóvenes y a las jóvenes para futuras oportunidades.

5 enero 2022 - marketing marketing