¿Conoces el término gig economy?, ¿y el de ser un nómada digital?. Si no los conocías no te preocupes porque muy pronto estarán en nuestro día a día.
Debido a la pandemia muchos trabajadores se vieron en la obligación de teletrabajar, una modalidad de empleo que antes del coronavirus casi era residual, pero que por el confinamiento al que que nos vimos obligados se impuso en muchos sectores y que muchos hoy prefieren gracias a la flexibilidad que ofrece.

Pero esto no hubiera sido posible sin un nivel adecuado de digitalización y uso de las tecnologías de la información y comunicación. Como ejemplo, en CampusFP apostamos desde nuestro nacimiento por el uso de las nuevas tecnologías, creando una entorno de estudios basada en la nube lo que nos permitió continuar con nuestras clases con normalidad desde el primer día de confinamiento.
Pero las nuevas tecnologías y la digitalización de los entornos de trabajo traen consigo otras modalidades de empleo, lejos queda aquello de estar toda la vida laboral en una misma empresa.
Gig Economy
Este término se traduce como economía de plataformas, es una forma de trabajo freelance que consiste en hacer diferentes trabajos de forma esporádica para distintos empleadores, algo parecido a los “bolos” de un artista, de ahí que hay quien lo traduzca como o “economía de bolos». El pasado año 2020 alrededor de un 30% de la población activa europea participó en la economía de plataformas en distinta medida. Pero en ¿Qué se diferencia esta modalidad de empleo del trabajo por cuenta propia de toda la vida? En primer lugar el perfil, el perfil medio de gig worker es un varón de menos de 35 años que vive en ciudad y tiene un nivel académico alto, y en segundo lugar es el uso de plataformas digitales que ofrecen trabajos puntuales sin necesidad de tener que contratar personal. Estas plataformas permiten que los trabajadores y trabajadoras ofrezcan sus servicios bajo demanda ya sea de manera presencial o de forma virtual, lo que permite poder realizar proyectos en empresas de cualquier parte del mundo.
Los Nómadas Digitales
Un ordenador portátil y una conexión a internet portátil potente es todo lo que hace falta para ser nómada digital: Una forma de trabajo en remoto que nos permite no tener una residencia fija, lo que nos da la libertad de viajar por dónde queramos.
Un nómada digital desarrolla su actividad como autónomo o autónoma en un entorno de Gig economy, es decir sin una relación duradera con la entidad empleadora lo que hace al nómada digital ganar en conciliación laboral y gestión del tiempo, pero que puede suponer una desventajas que tiene este tipo de opción laboral: Las compañías aún son reacias a tener trabajadores o trabajadoras fuera del país donde se ubican, otra desventaja es que la remuneración suele ser más baja.
Actualización constante
Estas nuevas formas de empleo y relaciones laborales lleva consigo la necesidad de tener que estar continuamente actualizados, adquiriendo competencias digitales, y sobre todo competencias transversales para poder desarrollar el trabajo con equipos formados por personas de diferentes culturas y disciplinas, también capacidad de resiliencia y sobre todo capacidad de adaptación y de aprendizaje constante.
En resumen estos cambios en el mercado laboral exigen a las entidades formativas establecer nuevas metodologías de aprendizaje, como hacemos en CampusFP formando no solo trabajadores y trabajadoras en las familias formativas que nuestros estudiantes cursan, también en competencias digitales, uso de las TIC, formado personas polivalentes a las que no les costará nada enfrentarse a los nuevos paradigmas del mercado laboral.

