No son ninis, son una generación timada

Hace poco el diario El País publicaba que el “trabaja y llegarás lejos” es la mentira que sufre la juventud actual. También comentaban que es el colectivo de edad en el que los índices de pobreza y exclusión son más elevados. Esto nos lleva a analizar si ellos y ellas quieren estar en esta situación ¿quieren ser, de verdad, ninis

precariosPRECARIEDAD:
Por una parte nos encontramos que el 73% de los jóvenes parados de larga duración no tiene estudiosos (la tasa de abandono escolar es del 18,5% y el 35% de los jóvenes dejan sus estudios sin terminar bachillerato) y por otra que los estudios superiores han generado jóvenes sobrecualificados e infrarremunerados para los empleos que desempeñan. Ambas situaciones repercuten en la imposibilidad para lograr la independencia. “Tal y como están los precios del alquiler ahora mismo, mi sueldo supondría un alquiler entero” Raúl licenciado en biología (Fuente: El País).

botellonOCIO:
La precariedad también influye en el ocio. Nuestra sociedad critica mucho el botellón pero ¿qué actividades alternativas ofrecemos para que los jóvenes tengan un ocio más saludable y accesible? Si no hay una oferta accesible para ellos es inevitable que los jóvenes elijan estar sentados en un parque bebiendo.
Raúl y Julia, ambos de 26 años, acaban de salir de trabajar. Son dos amigos de Madrid que han quedado en Vallecas para tomar una cerveza en la terraza, hablar sobre trabajo y contarse qué tal. Los dos entran dentro del colectivo de trabajadores pobres que forman los jóvenes actualmente. Están sobrecualificados para los trabajos que ejercen y ganan menos de 700 euros al mes. Llevan humus casero y litronas marca Lager de 1 euro: “No nos podemos permitir tomar algo por ahí cada vez que quedamos” (Fuente: El País).

jovenesTECNOLOGÍA:
También se les reprocha el abuso de las redes sociales, de las nuevas tecnologías, de los videojuegos y de la telefonía móvil, pero hoy, nos guste o no, están muy presentes en su vida y lo cierto es que tienen un gran potencial educativo y comunicativo. Además es muy difícil la moderación de su uso ya que la comunicación que proporciona Internet es muy espontánea y rápida, y los jóvenes están en un momento en el que construir y reafirmar la propia identidad y la autoestima es muy importante, y las redes sociales les ayudan en este cometido. Son las entidades que trabajan con esta población las que deben prevenir problemas como el acoso, la dependencia, los problemas de privacidad…

comprasCONSUMISMO: Muchos jóvenes afirman que compran cosas que no necesitaban, simplemente porque estaba a la venta. ¿Podemos criticar esa actitud si la sociedad actual está diseñada para que sientan que comprar cualquier cosa les hará la vida más feliz?. Su entorno es en un ciclo de querer más cosas, ya sea un nuevo móvil, unas vacaciones, un tipo particular de comida, ropa… El caso del consumo de ropa es especialmente llamativo en los jóvenes. Con estos, el ‘fast fashion’ se emplea a conciencia, influencers incluidos, para introducir a los jóvenes en una rueda de despilfarro consumista con ropa que contamina y explota mano de obra barata en el tercer mundo, y que genera una ingente cantidad de ropa apenas usada desechada.

La visión negativa negativa de la juventud ha de eliminarse. Ya Platón y Sócrates tenían esta mala imagen, llegando este último a decir:Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el mayor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos.

QUÉ HACER:
Lo que hay que hacer es reconocer su valía. Fomentar la inquietud por alcanzar nuevas metas, por independizarse o por trabajar. Es imprescindible que se aumente la oferta de actividades para ellos, así como crear espacios y acciones pertinentes con sus necesidades. Y dotarles de tiempo libre que favorezca su desarrollo personal. Una vez que se haya hecho todo esto quizá nos sorprenda ver que ellos realmente no quieren ser ninis.

FP:
La FP puede ser una gran ayuda antes de que nos encontremos con una España envejecida y sin jóvenes, ya que hay que formar a los jóvenes para trabajos reales. Y hay que hacerlo antes de que se marchen para evitar la precariedad y opten por no volver perdiendo un capital humano muy valioso. De hecho la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) cree en la FP para paliar el desajuste entre oferta y demanda de trabajo, incentivando tanto a los centros para que se adapten a los perfiles demandados y a los alumnos para que estudien titulaciones con una demanda laboral no satisfecha.

La FP da respuesta al desempleo juvenil y a la empresa española, una empresa demandante de trabajadores y trabajadoras preparados para esta, de hecho los últimos datos publicados sobre empleabilidad muestran a la Formación Profesional muy por encima de la Universidad. Mientras que la sociedad española sigue pensando que el futuro de sus hijos e hijas está en la universidad y mientras algunos orientadores y orientadoras son reacios a aconsejar la Formación Profesional, esta se muestra como un camino hacia la empleabilidad.

 

9 octubre 2019 - Lola Cervera