Formación Profesional vs Universidad

La enseñanza en España comienza a edades muy tempranas. En la etapa escolar todos vamos guiados por unas vías invisibles que nos llevan a ir superando metas, primaria, la ESO… hasta ahí todo bien pero a partir de aquí las vías comienzan a diluirse ¿realizar bachillerato o un grado medio de formación profesional? Esa puede ser nuestra primera gran duda; si decidimos estudiar bachillerato cuando acabamos este viene la siguiente duda ¿selectividad sí o selectividad no?

fp-universidadEn los institutos comienzan a plantar la semilla de la universidad, como si no hubiese más salidas o alternativas y claro, las vías por las que nos habíamos guiado ya no existen, tenemos que tomar un camino u otro y decidir a esas edades, sin mucha información y con la presión de comenzar a labrar nuestro futuro, y eso a veces no ayuda y nos puede llevar por caminos equivocados, sobretodo por el overbooking de universitarios para puestos de trabajo inexistentes.

La realidad es que los jóvenes llegan con más información sobre la universidad que sobre la formación profesional. Entre hoy y el año 2030, los nuevos puestos de trabajo que se crearán en nuestro país demandarán un 65 por ciento de profesionales con cualificaciones medias —la llamada FP— y un 35 por ciento con formaciones altas —FP de grado superior y estudios universitarios—. Lo dice la proyección sobre el futuro del empleo Skill Forecast, elaborado por dos agencias pertenecientes a la Unión Europea: Cedefop y Eurofound.

Son muchas las ventajas para estudiar una formación profesional, más centros oficiales en muchas más localidades de nuestra geografía, menos dinero y tiempo invertidos en obtener una titulación respecto a la universitaria, formación teórica y práctica, mejor orientación laboral y mayores salidas profesionales son los principales pilares de la formación profesional en nuestro país y en el resto de Europa.

Por desgracia, las mayores tasas de desempleo y el no poder trabajar de aquello sobre lo que un día te formaste tiene una tasa porcentual mayor en los universitarios españoles. Ese problema es debido a que el mercado no necesita tantos universitarios y que además muchos de ellos para poder intentar conseguir trabajo acorde a su titulación recurren a costosos trabajos de postgrado sin obtener éxito.

La balanza cae del lado de la formación profesional debido sobre todo a las salidas profesionales, las bajas tasas de desempleo y el tener una orientación específica en cada titulación.

1 julio 2019 - Lino Vielsa